En esta práctica nuestro grupo ha realizado la planificación de la tabla periódica de los elementos químicos. Mediante la creación de un Glogster (concepto totalmente nuevo para mí) hemos intentado mostrar los pasos necesarios para la enseñanza de la misma pensando todo lo necesario e intentando imaginar problemas que pudieran surgir para poderlos solucionar.
Al final éste ha sido el resultado:
PREGUNTAS
Después de realizar esta práctica que ahora me resulta un poco más sencilla de lo que al principió me pareció debido a mi completo desconocimiento respecto a estos temas, se me han planteado una serie de preguntas:
1. ¿Pueden ser aplicables estas nuevas tecnologías a las clases de ciencias? ¿O están más destinadas al mundo de la creatividad y las artes?
2. ¿Estaría el resto de profesores del departamento de acuerdo a utilizar este tipo de tecnologías?
3. ¿Existe tiempo material en el calendario escolar para utilizar este método entre los alumnos?
4. ¿Cómo podríamos aplicar esto en centros con baja subvención económica o situados en centros marginales?
5. ¿Cómo llegar a todos los alumnos dentro de un aula con gran diversidad?
REFLEXIÓN
Primero de todo tengo que admitir que al principio me sentí un poco confusa con la realización de esta práctica. Escuchar palabras como TIC, Glogster, Pechacucha...hicieron darme cuenta que ando muy retrasada en nuevas tecnologías y como ya sabemos, aquello que nos es descocido nos crea una cierta sensación de rechazo e incluso miedo. Sólo cuando el ser humano conoce, puede llegar a ver las ventajas o desventajas de algo sin que ello le de pavor.
Así, después de caminar con cautela y nerviosismo dentro de una parte de este mundo, puedo llegar a admitir que estas nuevas tecnologías pueden llevar un poco de, vamos a llamarlo, modernidad a las aulas. Pero, como todos también sabemos, "la vieja escuela" también anda muy presente en la educación y ésta es capaz de poner palos a las ruedas en este cambio educativo. "La ciencia avanza que es una barbaridad" ¿cuántas veces no habré escuchado yo esa frase? ¡y ahora incluso soy capaz de repetirla! Pero no por mi edad debo dejarla de lado, al contrario, debo intentar, no voy a decir dominarla, sino al menos conocerla porque tengo los medios para ello.
Pero ahí aparece otro problema: ¿cómo impartir una clase de este tipo en centro de bajo poder económico? ¿Cómo puedo difundir estas técnicas en alumnos que, por distintas razones, no pueden acceder a un ordenador? Sí, podemos llegar a rebatir esta pregunta con la palabra Biblioteca pero ¿y esos pequeños pueblos alejados del centro escolar a los cuales los alumnos sólo pueden acceder mediante transporte y que no poseen biblioteca? Y más aún, ¿y aquellas familias en las que la educación no es una prioridad? Ahí incluso el problema es mayor. Recordemos si no, la película Mentes Peligrosas aquella madre que impide a sus hijos ir al instituto porque, según ella, la profesora les estaba llenando la cabeza con ideas absurdas. Esto sigue presente en sectores de nuestra sociedad y no debemos olvidarlo.
Teniendo todo esto presente, hay que decir que las nuevas tecnologías son un avance en la enseñanza y que también dan un poco de frescura entre los alumnos, estos que van de la mano del futuro, que ya es presente pero hay que entender que hay otros que sólo pueden acceder a ello de la misma forma que pueden tocar una estrella, sólo alargando lo más posible el brazo y sus largos dedos y, cerrando sus ojos, haciendo uso de su imaginación.
sábado, 26 de octubre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
PROFESORES, ASIGNATURAS Y DIFICULTADES
Aunque mi etapa en primaria y secundaria forma un recuerdo difuso en mi mente, por motivos que al final explicaré contestando así a la tercera pregunta, no puedo negar que mi mejor profesora fue mi profesora de biología.
En aquella época se cursaba el B.U.P. y aunque las letras no me desagradaban, no me resultaban tan atractivas como las ciencias (craso error de adolescente, porque las letras han llenado con alegría, sueños y esperanza amargos momentos vividos en un futuro que ahora ya es mi pasado) y a ellas me tiré de cabeza. Ciencias puras: Matemáticas, Física, Química y Biología.
Y donde más disfrutaba fue con la Biología: todo lo que aprendí del mundo natural y del mecanismo de mi propio cuerpo me fascinó. Y lo mejor fue cómo me fue explicado: con una sonrisa en los labios, con una amabilidad inmensa hacia mí y todos mis compañeros, con cariño y con todo el conocimiento sobre la materia que ella dominaba a la perfección. Aquellos meses fueron los más increíbles de toda mi carrera ya que esa misma profesora, dadas mis notas en todas las asignaturas científicas, me recomendó cursar la carrera de Ciencias Químicas en detrimento de la Biología, ya que me aseguró que mi salida profesional sería, sin duda alguna, más fructífera en ésta que en la suya propia. Fue en una de las pocas cosas en las que se equivocó...pero eso quizá será argumento de otra entrada ( o mejor no).
En cuanto a la dificultad vivida, la única que puedo escribir es la única que se presentó desde mi niñez a la entrada en la universidad: yo.
Cerrada, introvertida y con complejos a causa de una excesiva protección por parte familiar, hicieron que mi paso por la primaria y secundaria se centrara en los libros. Y aunque no me faltaron amigas (en una mano me sobran dedos para contarlas) dadas al estudio tanto como yo pero mucho más abiertas al entorno, he preferido olvidar aquellos años, ya que no obtuve ayuda ni solución alguna. Sólo el tiempo ha hecho que ahora sea como soy: tímida, infravalorándome siempre aun viendo que consigo salir de todos las situaciones con más o menos dificultad. pero más alegre, más abierta a una conversación, a un chiste...en definitiva, más yo.
REFLEXIÓN
Hemos realizado este ejercicio para darnos cuenta que el conocimiento de una materia es necesario para difundirla entre los alumnos pero que a su vez, en la edad en que reciben los adolescentes la educación, el carácter y la forma de ser del profesor es tanto o más importante (para ellos) que el conocimiento.
Los propios recuerdos tienen que sentar parte de la base de nuestra propia actuación en un futuro educacional para poder transmitir nuestros conocimientos, no sólo de una forma estructurada si no también de la forma en que conecte con ellos a escalas más profundas, porque si entre dos seres humanos existe una cierta conexión, esa misma hará que el deseo de aprender por parte del alumno de lo que le pueda enseñar ese profesor sea la fuerza necesaria para superar el obstáculo de la asignatura en sí misma.
En aquella época se cursaba el B.U.P. y aunque las letras no me desagradaban, no me resultaban tan atractivas como las ciencias (craso error de adolescente, porque las letras han llenado con alegría, sueños y esperanza amargos momentos vividos en un futuro que ahora ya es mi pasado) y a ellas me tiré de cabeza. Ciencias puras: Matemáticas, Física, Química y Biología.
Y donde más disfrutaba fue con la Biología: todo lo que aprendí del mundo natural y del mecanismo de mi propio cuerpo me fascinó. Y lo mejor fue cómo me fue explicado: con una sonrisa en los labios, con una amabilidad inmensa hacia mí y todos mis compañeros, con cariño y con todo el conocimiento sobre la materia que ella dominaba a la perfección. Aquellos meses fueron los más increíbles de toda mi carrera ya que esa misma profesora, dadas mis notas en todas las asignaturas científicas, me recomendó cursar la carrera de Ciencias Químicas en detrimento de la Biología, ya que me aseguró que mi salida profesional sería, sin duda alguna, más fructífera en ésta que en la suya propia. Fue en una de las pocas cosas en las que se equivocó...pero eso quizá será argumento de otra entrada ( o mejor no).
En cuanto a la dificultad vivida, la única que puedo escribir es la única que se presentó desde mi niñez a la entrada en la universidad: yo.
Cerrada, introvertida y con complejos a causa de una excesiva protección por parte familiar, hicieron que mi paso por la primaria y secundaria se centrara en los libros. Y aunque no me faltaron amigas (en una mano me sobran dedos para contarlas) dadas al estudio tanto como yo pero mucho más abiertas al entorno, he preferido olvidar aquellos años, ya que no obtuve ayuda ni solución alguna. Sólo el tiempo ha hecho que ahora sea como soy: tímida, infravalorándome siempre aun viendo que consigo salir de todos las situaciones con más o menos dificultad. pero más alegre, más abierta a una conversación, a un chiste...en definitiva, más yo.
REFLEXIÓN
Hemos realizado este ejercicio para darnos cuenta que el conocimiento de una materia es necesario para difundirla entre los alumnos pero que a su vez, en la edad en que reciben los adolescentes la educación, el carácter y la forma de ser del profesor es tanto o más importante (para ellos) que el conocimiento.
Los propios recuerdos tienen que sentar parte de la base de nuestra propia actuación en un futuro educacional para poder transmitir nuestros conocimientos, no sólo de una forma estructurada si no también de la forma en que conecte con ellos a escalas más profundas, porque si entre dos seres humanos existe una cierta conexión, esa misma hará que el deseo de aprender por parte del alumno de lo que le pueda enseñar ese profesor sea la fuerza necesaria para superar el obstáculo de la asignatura en sí misma.
REFLEXIÓN
Mónica Salvo Arias
Daniel Valverde Crespo
A partir del texto Nunca sueltan a su presa de Miguel Ángel Santos Guerra, Daniel ha realizado su trabajo opinando sobre el contenido del mismo y expresando, en su redacción, la experiencia vivida durante el periodo de escolaridad.
Leyendo su escrito y sabiendo que el acto de pre-reflexionar es el modo en el que nosotros contamos los hechos, y que la reflexión puede ser descriptiva, dialógica o crítica según el modo en el que nos expresemos, ya sea mediante una causalidad, una suposición-imaginación o una influencia del contexto sociocultural he llegado a la siguiente conclusión:
En cuanto al resto de la redacción, ésta es principalmente una pre-reflexión ya que nos indica su opinión en referencia al texto y explica su experiencia.
REFLEXIÓN
Hemos realizado esta tarea para comprender el hecho que una mayoría de la sociedad (ya que creo que el resultado obtenido en la clase puede extrapolarse a ella, y con ello supongo, no estoy muy segura, estar aplicando la reflexión dialógica) tiene el concepto "reflexionar sobre una cuestión" ligeramente equivocado. Esto me lleva a preguntarme en qué momento de mi educación dieron por buena una reflexión cuando realmente era una pre-reflexión, sin explicarme el error y dejando que, incluso ahora pasando de los cuarenta, continuara en mi error.
Es complicado ver los límites entre un concepto y otro, y más entre los tres que configuran el propio hecho de reflexionar; sin embargo, espero que, a lo largo de estas seis semanas, esos límites se presenten más diáfanos y nos resulte más fácil cumplir adecuadamente con la tarea. Quizá nuestro actos futuros sean más correctos tras una buena reflexión.
Daniel Valverde Crespo
A partir del texto Nunca sueltan a su presa de Miguel Ángel Santos Guerra, Daniel ha realizado su trabajo opinando sobre el contenido del mismo y expresando, en su redacción, la experiencia vivida durante el periodo de escolaridad.
Leyendo su escrito y sabiendo que el acto de pre-reflexionar es el modo en el que nosotros contamos los hechos, y que la reflexión puede ser descriptiva, dialógica o crítica según el modo en el que nos expresemos, ya sea mediante una causalidad, una suposición-imaginación o una influencia del contexto sociocultural he llegado a la siguiente conclusión:
REFLEXIÓN
DESCRIPTIVA
|
REFLEXIÓN
DIALÓGICA
|
REFLEXIÓN
CRÍTICA
|
He llegado donde estoy porque apostaron
por mí.
Hoy he hecho esto porque el profesor
promovió en mí el gusto por otras ramas de la educación.
|
Una realidad que, muchas veces, se nos
olvida pero que está ahí.
|
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45%
|
0%
|
5%
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En cuanto al resto de la redacción, ésta es principalmente una pre-reflexión ya que nos indica su opinión en referencia al texto y explica su experiencia.
REFLEXIÓN
Hemos realizado esta tarea para comprender el hecho que una mayoría de la sociedad (ya que creo que el resultado obtenido en la clase puede extrapolarse a ella, y con ello supongo, no estoy muy segura, estar aplicando la reflexión dialógica) tiene el concepto "reflexionar sobre una cuestión" ligeramente equivocado. Esto me lleva a preguntarme en qué momento de mi educación dieron por buena una reflexión cuando realmente era una pre-reflexión, sin explicarme el error y dejando que, incluso ahora pasando de los cuarenta, continuara en mi error.
Es complicado ver los límites entre un concepto y otro, y más entre los tres que configuran el propio hecho de reflexionar; sin embargo, espero que, a lo largo de estas seis semanas, esos límites se presenten más diáfanos y nos resulte más fácil cumplir adecuadamente con la tarea. Quizá nuestro actos futuros sean más correctos tras una buena reflexión.
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